Siempre te dicen lo que NO debes comer,
Pero nadie te dice que alimentos Sí puedes comer!
En los más de 10 años de experiencia que tengo atendiendo pacientes en consulta pública y privada noté que la mayoría, si no es que más del 90% de las personas sabían exactamente que es lo que NO debían comer.
Y es que solemos escuchar las clásicas recomendaciones de No comas frituras, No comas grasas, Deja los refrescos, Bájale a las tortillas y a las harinas y otros tantos consejos que, si bien son cosas que ayudan a mejorar la salud, dejan una enorme duda, ¿Qué Sí puedes comer?
Seguramente ya has probado todo tipo de remedios, medicamentos, jugos y dietas, y tal vez has visto mejoría en tu salud, pero son cambios temporales o son cambios en tu alimentación o estilo de vida que son muy difíciles de llevar en la vida cotidiana. Entiendo perfectamente lo difícil que es cambiar hábitos arraigados desde hace años.
Pero ahora que te encuentras leyendo estas líneas, quiero felicitarte porque
El primer paso para mejorar tu calidad de vida es
Tomar la Decisión de Empezar.
Y tienes a tu alcance una herramienta muy poderosa:
La ALIMENTACÓN.
Porque Comer Sano, Delicioso y volver a Disfrutar de la Comida
¡Es posible!
Eso lo fui descubriendo conforme fui aprendiendo y conociendo sobre el funcionamiento del cuerpo y de las propiedades de los alimentos. Creo firmemente que el conocimiento abre las puertas a un nuevo mundo. En este caso, al aprender sobre los alimentos, sus propiedades y la manera de prepararlos y combinarlos, tanto los buenos como los prejudiciales, se abren las puertas a una vida con Más Energía y Vitalidad, a una vida Más Saludable.
¡YO creía que comía SALUDABLE!
Mi lucha por mejorar mi salud a través de los Alimentos.
Antes de empezar a estudiar la carrera de Nutrición, cuando estaba en preparatoria, creía que llevaba un estilo de vida saludable: comía abundantes frutas y vegetales, no comía grasa, nunca fui de comer tortillas, tomaba leche casi a diario y practicaba mucho ejercicio. Pero aún así, estaba 18 kilogramos por encima de mi peso saludable, tenía acné y con frecuencia manifestaba episodios de dispepsia, esa sensación de pesadez, acidez estomacal, reflujo, inflamación y digestión lenta.
Probé muchas cosas, desde jugos, licuados, recomendaciones que leía en internet, hasta probé incrementando la intensidad del ejercicio pero nada me funcionaba.

Un día, cansada y frustrada por no ver resultados, les pedí a mis padres que me llevaran con un Nutriólogo. Bastó con una sola visita al Nutriólogo para que mi vida diera un giro de 180 grados. Me asombró tanto cómo cambios tan simples en mi alimentación y, sobre todo fáciles de aplicar, mejoraron de forma notable mi salud y mi apariencia.
Di ese salto de fe y tomé la decisión de aprender todo lo relacionado con la alimentación y el bienestar físico. Hoy puedo decirte, con completa seguridad, que fue La Mejor Decisión de Mi Vida.
Empecé muy joven, a los 17 añitos, un tanto ingenua, pero con mucha pasión. Me di cuenta que debía prestar más atención a mi cuerpo y que por cuenta propia Tenía que Aprender más y poner en práctica lo que aprendo.

Me convertí en mi propio conejillo de indias, empecé por dejar la leche de vaca y noté una mejoría en mi salud, sin tanta inflamación y la verdad sin tantos gases. Volví a tomar leche de vaca y los malestares volvieron. Así descubrí que era intolerante a la lactosa y que, además, mi cuerpo era muy sensible a ciertos alimentos que me ocasionan erupciones en la piel y a las comidas muy grasosas.
Realmente todo fue en proceso:
Aprendizaje
Debía aprender acerca de cómo funciona el cuerpo, qué hábitos y qué alimentos lo afectan, qué alimentos favorecen y cómo deben prepararse y combinarse.
De la teoría a la práctica
Llevé lo aprendido a la práctica en mi vida cotidiana.
Replicar y aplicar
Años más tarde, ya con una Licenciatura en Nutrición, pasé a replicar y aplicar lo aprendido en mis pacientes.
Siempre con Sustento Científico
Me apasiona tanto el tema de la Nutrición, que me mantengo actualizada constantemente. Para mí es muy importante estar a la vanguardia de los nuevos productos, nuevos descubrimientos sobre la salud y la alimentación, claro, siempre con un Sustento Científico.
Desde el año 2011 he ayudado a cientos de personas a recuperar su salud a través de la alimentación. También he impartido talleres, cursos y conferencias en México e Italia, participo en proyectos de investigación y cuento con varias publicaciones en revistas científicas nacionales e internacionales.

El Método Aprende y Vive Sano
Con el tiempo, me fui dando cuenta que cuando les explicaba a los pacientes porqué debían incluir alimentos específicos en su dieta habitual para mejorar su salud, las razones por las que debían disminuir o evitar otros alimentos o porqué debían preparar los alimentos y combinarlos de cierta forma, les resultaba más fácil realizar los ajustes en su alimentación. Y muchas veces eran cambios muy sencillos, fáciles y prácticos de realizar.
Así fue que nació mi lema ¡Aprende y vive sano!
Cuando Aprendes y eres consciente de cómo los alimentos pueden perjudicar tu salud o cómo alimentos específicos ayudan a mejorar tu bienestar, empiezas a tomar mejores decisiones sobre la elección de los alimentos, platillos y bebidas.
Ahora te toca a ti:
